Excitada... haces tu mejor trabajo cuando desnudas tus extraordinarias emociones, “me clava ella, me jode la cabeza”... luego me dice con tono altivo, soberbio, “¿que quieres sabes sobre las mentiras... querida?”.
Trato de levantarme, esta vez estoy agotada. Me robaste hasta el ultimo aliento de mi pecho entre gemires de desbordado placer.
Excesos? Si me matan.... pero no lo puedo controlar... me desvivo por ellos.
Mira sus gestos... ves como se evitan las miradas? Y se lamen los dientes y acarician las rodillas?
Adornan las historias con demasiados detalles.
La busque para probarla, rotaba en su espacio con plenitud y sutileza.
Tranquila, no pasa nada. Solo estoy respirando.
Es esa cara hermosa, esos ojos de cristales celestes, es la fineza de tu perfil, la delicada manera con la que mis manos esculpieron tu rostro, patéticamente perfecto, frágil... demoníacamente deseable.
Tendida en tu cama posas nuevamente para mi... oh! Tiempo maldito, eres tan etéreo como sus fugaces apariciones, inubicable como yo, deseosa de no estar aquí. Solo vagas a la deriva de la vida.
Entre tus mundos, sin definir las umbras de lo que quieres recorrer, te aventuras a todo lo que te maravilla, y lo tomas con dulzura hasta exprimir la ultima gota del veneno que te plazca, solo para así hacer mas letal el tuyo.
La tinta corre sobre mi papel mientras, hipnotizada tu, locuaz yo, nos miramos como seres a los que nunca podremos encerrar, en esta maldita jaula de cotidianidades.
Solo sabemos ser libres, por eso eternamente nos perteneceremos en nuestros recuerdos.
Los trazos de tu gesto, de tus curvas, van tiñendo mis papeles de suspiros, como trazos enardecidos y fugaces... me provocas arcadas de viejas angustias, deja de aparecer de la nada y de encender recuerdos que aun yacen enterrados entre tus almohadas masticadas y desgarradas de lujurias concernidas.
Solo para volver a desvanecerte. Fuiste tu, son por eso mis obsesiones a las ausencias... tan amargas, que corroen mi mente. Tu me imbuiste con esa adicción.
Autodestruirme... jamás, solo vete para volver a encontrarnos cuando la vida nos ponga en un nuevo escenario... o solo llámame con tu pensar... conexiones cierto? Jajaja así lo llamábamos?... púdrete en tu trastornada y anormal perfección imperfecta.
“Good bye blue sky”

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